Un poco de Historia
El
Magyar Vizsla fue llevado a Hungría desde Asia aproximadamente
entre los años 896 a 900, cuando se comenzaba a poblar
la región. Llega entonces junto con las restantes razas
hoy conocidas como húngaras, todas ellas razas de trabajo
(las razas Kuvasz y Komondor como guardianes de campo y rebaños
y las razas Puli y Pumi para arrear las manadas de ganado, ovejas
y caballos).
Por
un lado y para esa misma época en Europa Occidental especialmente
en Iglaterra y España, los cazadores se dedicaban a la
crianza de ejemplares "especialistas" en cada actividad
específica, logrando exponentes excelentes para cada tipo
de cacería. Por ejemplo se criaba el pointer como perro
de marca, el retriever como animal de entrega de piezas, el labrador
para cacería en agua, etc. Este forma de crianza se veía
favorecida por el gran poder económico de los que por aquel
entonces comenzaban a practicar la cacería, y además
por el gran espacio en fincas y campos.
En
cambio en Europa Central, ya desde la época medieval, los
señores húngaros usaban al vizsla como perro de
búsqueda y marca en la caza con halcones. Más tarde,
y después del descubrimiento de la pólvora, los
cazadores (ahora armados con escopetas) se dedicaron a desarrollar
y perfeccionar el instinto de marcar, junto con las demás
virtudes de la raza. Es así que se perfeccionó también
el trabajo en agua, la cobranza y entrega de las piezas, etc.
Fue utilizado tanto para caza menor como para caza mayor.